urgencia dental

Si te pasa esto… ¡tienes que acudir ya a consulta!

simonblas Blog, Salud bucodental

¿Notas dolor en tus dientes o encías? Si es así, es posible que hayas sufrido alguna contusión o una infección bacteriana y tengas que acudir al dentista. De tu prevención y rapidez en el diagnóstico, dependerá el que tu dolor se atenúe y tu salud bucodental se vea reforzada.

Una clínica para urgencias odontológicas te permite un análisis certero e inmediato de tus síntomas, sea cuál sea la causa: accidentes por traumatismo, gingivitis, piorrea o un molesto flemón. En cualquiera de estos casos, la diferencia entre salvar tus piezas dentarias o perderlas reside en la celeridad de un examen odontológico pormenorizado y un tratamiento oportuno.

Causas infecciosas

La actividad de las bacterias se puede incrementar, a modo de defensa, cuando tienes algún problema en la boca. Si percibes un sangrado excesivo, dolor agudo o sensación desagradable, es probable que haya infección y que esta desemboque en una enfermedad más grave.

  • La pulpitis es una inflamación del tejido vascular (pulpa) que nutre los dientes desde su interior. Al estar dentro de cada pieza, el problema que se da, en caso de una contusión, es que no existe margen suficiente para la inflamación y para la correcta circulación de la sangre. Por esto, es probable que se produzca una necrosis que infecte el hueso y los tejidos que lo rodean. ¿La solución? Una endodoncia, es decir, matar el nervio.
  • La afección de la caries daña los tejidos duros de los dientes debido a los ácidos que liberan las bacterias superficiales. Puede ocurrir, sin embargo, que estas bacterias generen un cúmulo de pus en ellos, produciendo un absceso dental.

Traumatismos

No obstante, las clínicas no se limitan solo a atenderte en estos casos, sino también en supuestos de traumatismo: golpes, fisuras, roturas, desgarros o fracturas por caries. A continuación, relatamos algunas de las más típicas complicaciones por traumatismos:

  • La avulsión dental es una lesión grave de los tejidos blandos producida por un impacto que expulsa de tu boca, de una forma brusca, tu diente, desde el alveolo hacia fuera del maxilar.
  • Si has sufrido un fuerte golpe en la cara o se te ha desencajado la mandíbula por una apertura desmedida, es muy probable que padezcas una luxación mandibular. Al dañarse la articulación, esto te provoca dolor penetrante, desviación o incluso un aumento de masa facial. De inmediato, debes ir a la clínica, donde llevarán a cabo el tratamiento apropiado y atenuarán el trauma con analgésicos, antiinflamatorios y relajantes musculares.
  • Un simple tropiezo o una caída puede causarte una fractura dentaria y, por consiguiente, la rotura de la corona del diente natural (o también del artificial) después de un proceso de exodoncia, ortodoncia o prótesis.

Si sientes dolor u observas algún daño en tu boca, trátalo cuanto antes. Ya sabes: vale más prevenir que lamentar.