Odontología conservadora

¿En qué consiste la odontología conservadora?

La odontología conservadora es la especialidad orientada a restaurar las zonas dañadas por caries y otras dolencias. Su aplicación principal consiste en eliminar el tejido afectado sin perjudicar al resto del diente, sellando la zona tratada, con, lo que comúnmente se denomina, un empaste.

Con la odontología conservadora podemos:

✓ Detener la progresión de la caries y evitar que continúe la destrucción del diente hasta llegar a la pérdida definitiva.
✓ Evitar las extracciones de dientes dañados.
✓ Devolver al diente su forma natural, su función y, si es posible, su estética.

En nuestros tratamientos seguimos el enfoque de la odontología conservadora mínimamente invasiva o de mínima intervención. Consiste en mantener la salud bucodental con procedimientos y métodos diagnósticos más naturales y menos agresivos. Así, trabajamos para cuidar y conservar tanto los órganos y tejidos orales como los dentarios. Siempre buscando el origen y la naturaleza del problema antes de hacer cualquier intervención.

La odontología mínimamente invasiva se basa en la detección y diagnóstico precoz, y abarca la totalidad de las especialidades odontológicas, desde la prevención hasta la cirugía con implantes. Utilizando los medios técnicos y humanos necesarios para causar el mínimo trauma al paciente.

 

 

Odontología conservadora y prevención

Una de las ramas fundamentales de la odontología conservadora es la odontología preventiva. Su razón de ser es lograr que los pacientes acudan regularmente a consulta y la realización de métodos de radiodiagnóstico.

Con la odontología preventiva los dentistas pretendemos reducir la necesidad de que nuestros pacientes precisen de tratamientos dentales, a medio y largo plazo, que les ayuden a conservar sus dientes.

La prevención consiste en realizar, por un lado, tratamientos remineralizantes que refuercen el esmalte, utilizando pastas dentífricas específicas, y, por otro, el sellado de fosas y fisuras de molares. En la odontología conservadora los más habituales son los empastes simples o complejos, las reconstrucciones y en algunos casos las endodoncias.

 

Problemas dentales que requieren de la odontología conservadora y factores que los provocan

La caries es el problema dental más común y la primera causa mundial de pérdida de dientes en las personas jóvenes. En sí misma no suele provocar dolor, que aparece de manera habitual cuando la lesión es más grande y progresa, pero, que no se padezca dolor, no significa que la caries no exista. De hecho, se puede tener caries, sin sentir dolor. Es por ello que, para evitar sorpresas, hay que ir a consulta y ponerse en manos de un profesional para hacer las revisiones periódicas.

La mayoría de problemas dentales que tratamos de reparar con la odontología conservadora surgen por diversas causas:

1. Una dieta rica en azúcar y hábitos higiénicos inadecuados.
No limpiarse los dientes a diario y abusar de alimentos ricos en azúcar es una combinación fatal. Muchas de las bacterias que tenemos en la boca fermentan fácilmente el azúcar (sacarosa) que contienen los restos de comida que no eliminamos, produciendo ácidos que atacan a los dientes, reblandeciendo los tejidos duros y desmineralizándolos.

2. Alteraciones del desarrollo dental.
En ocasiones de carácter hereditario, estas alteraciones hacen que el esmalte o la dentina sean más frágiles y, por consiguiente, que las caries progresen más rápidamente que en una situación normal, donde el esmalte genera una protección para el diente.

En la clínica estamos trabajando en protocolos de remineralización. ¿El objetivo? devolver la resistencia a los tejidos y generar un entorno adecuado y equilibrado en la boca para disminuir la aparición de lesiones.

3. Desgaste de los dientes por estrés o las tensiones del día a día.
El desgaste de los dientes por el mero hecho de masticar, se puede dar en adultos de edad avanzada, pero cuando lo vemos en jóvenes, el motivo suele ser el bruxismo. El bruxismo, apretamiento o rechinamiento de los dientes, es una patología que se realiza de manera inconsciente y que se relaciona con la forma en que canalizamos el estrés diario y el nerviosismo.

4. Traumatismos dentales
Los traumatismos dentales, bien sean en forma de fractura o de caída de algún diente, originados por golpes o impactos inesperados y violentos en la boca, requieren de atención inmediata en consulta. Sólo así se reducirá el riesgo de perder definitivamente el diente afectado.

5. Ataque de ácidos
La ingesta de alimentos ricos en ácidos como los cítricos (limón, mandarina, naranja, pomelo, …) y enfermedades gástricas como el reflujo, son dos de las causas responsables de la erosión dental.

 

 

Preguntas frecuentes

1. ¿Cómo puedo tener caries, si no me duele?
La caries no duele inicialmente porque afecta al esmalte y la dentina, y sólo cuando se aproxima a la pulpa dental empiezan las molestias. Esto significa que la caries es profunda y ha destruido bastante diente. Por eso es importante la detección precoz.

2. ¿Por qué mi niño tiene tantas caries?
La caries se inicia por la destrucción del esmalte a causa de ácidos que genera la flora bacteriana de la boca. Para evitarla, es prioritario mantener buenos hábitos de higiene y controlar la alimentación, por ejemplo, no tomando con frecuencia dulces, bebidas carbonatadas o zumos de contenido azucarado o ácido, y alimentos envasados.