Los riesgos de no ir al dentista existen

Si hace tiempo que no lo haces, acude a consulta hoy mejor que mañana. Los riesgos de no ir al dentista existen y pueden perjudicar seriamente tu salud.

Gozar de una buena salud bucodental es necesario para que nuestra salud general no se resienta. Sin embargo, a pesar de la insistencia y las recomendaciones de los profesionales, todavía hay personas que no acuden con regularidad a consulta.

Como los riesgos de no ir al dentista son una realidad que puede comprometer la salud, queremos que los tengas muy presentes.

Riesgos de no ir al dentista. Problemas más comunes

El miedo, la falta de hábito, la pereza, el factor económico, etc., suelen ser la causa por la que algunas personas retrasan una y otra vez la visita al dentista.

En concreto, y, según datos obtenidos en una encuesta sobre salud dental de la OCU, el 51% de los españoles admite acudir al dentista al menos una vez al año, mientras que el 23% solo lo hace en caso de tener un problema agudo. Entre las razones que dan para no hacerlo están, que les resulta caro en un 57%, y, que tienen miedo, en el 29% de los casos.

Frente al poder de las causas para no revisarse con frecuencia la boca, debe estar el poder de las consecuencias de no hacerlo. Y, en este sentido, estos son los problemas a los que puedes enfrentarte a medio plazo, si no te tomas en serio la prevención e ir a consulta.

Caries

Es el más común, tanto en niños, como en adolescentes y adultos. Suele ser una de las causas principales por las que se acude al dentista.

La higiene es fundamental para evitarla, pero aunque no se descuide, hay lugares de la boca de difícil acceso donde puede aparecer. De ahí la necesidad de las limpiezas profesionales cada cierto tiempo, para eliminar la placa bacteriana y el sarro que la genera.

En Simón Blas formamos parte del programa PADI. Un seguro del Departamento de Salud del Gobierno Vasco y Osakidetza que garantiza la atención dental gratuita a niños entre 7 y 15 años.

Enfermedad periodontal

Las encías deben cuidarse igual que los dientes. Unas encías enrojecidas, inflamadas, hipersensibles o que sangran, suelen ser síntoma de enfermedad periodontal.

La gingivitis, es la forma más leve. Pero, sin control, puede desencadenar una periodontitis, que es la forma más grave y avanzada de la enfermedad de las encías.

Las consecuencias, si no hay un tratamiento adecuado, serán que la acumulación de bacterias actuará provocando la pérdida de dientes. Aunque también hay estudios que vinculan un mayor aumento de bacterias con un mayor riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, diabetes o incluso partos prematuros.

Roturas o fisuras de dientes

Morder alimentos duros, sufrir un traumatismo, tener una caries no tratada que puede hacer un agujero (e incluso afectar al nervio) o padecer bruxismo, son algunas de las causas que pueden ocasionar roturas o fisuras en los dientes. En estos casos es necesario actuar rápidamente para evitar pérdidas dentales.

Bruxismo

El bruxismo o rechinamiento es un acto involuntario e inconsciente que consiste en apretar fuertemente la mandíbula y mover los dientes rozándolos entre sí, hacia delante y hacia atrás. Suele estar desencadenado por el estrés y la ansiedad.

Si no se diagnóstica correctamente y a tiempo, puede originar el desgaste del esmalte dental o la rotura de piezas dentales. Además de sensibilidad, dolor de mandíbula, cuello, cabeza y oídos, trastornos del sueño o dificultad al masticar.

Cáncer oral

Aunque este no es uno de los problemas habituales que vemos en consulta, la prevención es fundamental para detectarlo a tiempo.

Entre los síntomas más comunes están una herida o llaga que sale en la boca o en los labios, que no cicatriza o cura, manchas rojas o blancas, sangrados, mal aliento, dientes débiles, etc.

¿Hace mucho que no te haces una revisión completa de la boca? Ponte en marcha y pide una cita ahora. Concede importancia a la prevención y acude al dentista al menos 1 o 2 veces al año.

Evita que un pequeño problema que no es grave, pueda complicarse y convertirse en algo serio. ¡Recuerda! Si te desentiendes de tu boca estarás poniendo en riesgo el resto de tu cuerpo. ¡Tómatelo en serio!