La higiene bucodental infantil. ¿Qué debes saber?

La higiene bucodental infantil a menudo genera dudas, ¿cuándo empezar?, ¿cómo hacerlo?. Respondemos todas las preguntas, para que tengas las respuestas.

Todavía hay padres y madres que no conceden una gran importancia a la higiene bucodental infantil. Normalmente debido a la falsa creencia de que como los dientes de leche son provisionales, y se acaban cayendo, no hay que prestarles mucha atención.

Sin embargo, la falta de cuidados en ellos, puede originar grandes problemas en los futuros dientes definitivos. Para que tus hijos no los sufran, queremos que tomes nota de todas las recomendaciones que debes seguir prácticamente desde su nacimiento.

Higiene bucodental infantil. 3 Preguntas y 3 respuestas

1. ¿Cuándo empezar con la higiene oral de los más pequeños?

Aunque pueda resultar prematuro, la limpieza de la boca debe comenzar cuando son bebés. Convertirla en una rutina diaria, les ayudará a familiarizarse con ella, adquirir el hábito y a mantenerlo de mayor. Este es el camino para que tengan una boca sana a largo plazo.

2. ¿Cómo realizar la limpieza bucodental por edades?

– A los recién nacidos es necesario limpiarles las encías regularmente después de las tomas (pecho o biberón). Es fácil hacerlo usando una gasa o un paño húmedo en movimientos circulares y sin presión. De esta manera, estaremos evitando que se acumule placa bacteriana que pueda causarles caries cuando erupcionen los primeros dientes.

– A partir de los 6 meses, desde que salen los primeros dientes, y hasta los dos años, hay que cepillarles los dientes al menos dos veces al día y durante dos minutos. Existen cepillos específicos para niños, con cerdas más suaves y cabezales acolchados.

Consulta con el dentista la conveniencia de usar una pasta de dientes con flúor. La recomendación para los niños de 0 a 3 años es que la cantidad de pasta usada sea como un grano de arroz (1.000 ppm).

– A partir de los 2 años y hasta los 4 años es el momento en el que incentivar al niño a que se limpie los dientes solo. Siempre acompañándole, guiándole y supervisando que lo hace bien.

Si le cuesta, anímale usando algún cepillo de dientes con dibujos y colores, e invitándole a que te imite.

– Entre los 4 y los 8 debe seguir la supervisión, porque los más pequeños aún no habrán cogido la destreza suficiente como para hacerlo bien del todo, y es probable que te toque cepillarles después de que lo hagan ellos.

Con estas edades pueden empezar a usar el hilo dental y colutorios (bajo recomendación del odontólogo) y la pasta con flúor es fundamental para mantener los dientes fuertes y prevenir la caries. Hasta los 6 años la proporción debe ser como un guisante (1.000 ppm), y a partir de los 6 ya puede ser mayor (1.450 ppm).

3. ¿Cuándo llevar a los niños al dentista?

Ante la duda sobre cuando realizar la primera revisión, es recomendable hacer la primera visita al odontólogo infantil antes de que cumpla el primer año. El control y la prevención son fundamentales para detectar y evitar problemas.

Recomendaciones para una perfecta higiene bucodental infantil

Revisarles la boca y los dientes frecuentemente en casa. Aunque esta práctica no evita la obligación de llevarles al dentista, si que puede facilitar encontrar alguna anomalía que deba ser tratada (encías inflamadas, caries, sarro, …).

Los dientes deben lavarse unos 15 minutos después de cada comida. Es especialmente importante no pasar por alto el último cepillado del día, justo antes de acostarse.

El cepillado de los dientes debe incluir su parte interna y externa, la zona de masticación o mordida y la lengua. Siempre y sin excepción. Y es aconsejable seguir el mismo orden.

– Con el tiempo los cepillos de dientes se deforman y se deterioran. Y, al igual que recomendamos a los adultos cambiar el cepillo de dientes cada 3-4 meses, con los menores debe procederse igual.

Cuidar su dieta, controlando el consumo de azúcares y velando por darles una alimentación sana y equilibrada. Menos azúcar significa menor riesgo de caries.

Los lácteos (leche, yogures, queso) actúan como protectores de los ácidos que generan las bacterias de la boca y son un aliado para reducir la caries. El agua con flúor también ayuda a combatir la caries en los dientes de leche. En el País Vasco contamos con aguas fluoradas reguladas de calidad que además ayudan a fortalecer el esmalte.

¿Tienes algún hijo pequeño y aún no lo ha reconocido un profesional? Pues éste sería el momento perfecto para llevarle a consulta. En Simón Blas tenemos un equipo de odontólogos infantiles y estamos vinculados al PADI. Un seguro que garantiza la atención dental gratuita a niños entre 7 y 15 años del Departamento de Salud del Gobierno Vasco y Osakidetza.