¿Por qué es importante la odontología preventiva?

Odontología preventiva

La odontología preventiva tiene como objetivo reducir al máximo la necesidad de que los pacientes requieran tratamientos dentales más invasivos.

Cuando hablamos de salud bucodental en odontología, hay una palabra fundamental que repetimos continuamente los profesionales, prevención. Y ¿por qué es tan importante la odontología preventiva? Porque es la única manera de garantizar que una boca permanecerá sana a medio y largo plazo. Libre de problemas como desgastes, roturas, caries, infecciones o enfermedades periodontales.

Como queremos que conozcas al detalle en qué consiste, y que tengas toda la información de interés bien clara, te recomendamos que leas con mucha atención este artículo.

La odontología preventiva y su importancia en la salud bucodental y general

Nuestra salud general depende en gran medida de contar con una buena salud oral. Y la odontología preventiva es una rama de la odontología conservadora que está precisamente enfocada en el cuidado dental.

Pero ese cuidado dental comienza por uno mismo, y por tener muy presentes una serie de buenos hábitos. Muchos de los cuales deben adquirirse desde la niñez para que luego nos acompañen a lo largo de nuestra vida. Los 5 más destacados son:

1. Mantener una alimentación equilibrada, evitando alimentos y bebidas ricas en azúcares que puedan provocar caries, y aquellos que contengan ácidos que puedan dañar el esmalte.

2. Realizar un correcto cepillado tras cada comida, o al menos dos veces al día (una de ellas por la noche), usando una pasta con flúor y un cepillo de cerdas blandas, y cepillar sin ejercer mucha presión sobre los dientes y las encías para no dañarlos. No olvidar la limpieza de la lengua.

3. Usar hilo o seda dental para completar la limpieza de la boca (al menos una vez al día). De esta manera será posible llegar a zonas de los dientes, a las que el cepillo no puede acceder, para evitar la formación de sarro y placa.

4. Eliminar malos hábitos como el tabaco o los cigarrillos electrónicos, que pueden provocar desde problemas leves como la halitosis, a muy graves como enfermedades pulmonares, el cáncer oral o de lengua.

5. Acudir a revisiones regulares con el odontólogo (mínimo una vez al año). Nunca esperes a que algo vaya mal para acudir a vernos, dolor de dientes, sangrado de encías, etc. porque eso significará que has pasado por alto la prevención, y los problemas y sus consecuencias ya se habrán manifestado.

Beneficios de la odontología preventiva

1. Tener controlado en todo momento el estado de la boca permitirá al odontólogo actuar rápidamente ante cualquier irregularidad que surja, evitando que vaya a más.

2. Dar pautas de higiene bucodental a los pacientes y promover buenos hábitos que contribuyan a tener una boca sana a lo largo del tiempo.

3. Detectar problemas de maloclusión, anomalías de desarrollo de los dientes en niños más pequeños, inicios de enfermedad periodontal, …

4. Reducir el riesgo de desarrollar caries dental.

5. En personas con enfermedades crónicas (diabetes, osteoporosis, …) el cuidado dental preventivo mejorará su estado de salud general y ayudará a reducir la aparición de problemas bucodentales originados por su enfermedad.

Tipos de tratamientos

Entre los tratamientos comunes en la odontología preventiva están:

1. Limpieza dental.

Necesaria para eliminar el sarro y evitar la formación de la placa.

2. Tratamientos remineralizantes

Para evitar la caries temprana. Se pueden prescribir pastas dentríficas fluorodas, o hacerlos en la clínica aplicando en los dientes una especie de barniz que ayuda a remineralizar y a proteger el esmalte dental.

3. Sellado de fosas y fisuras

Indicado para aquellas piezas dentales que tienen pequeñas grietas o surcos por los que pueden penetrar restos de comida que acaben generando caries.

4. Radiodiagnóstico (radiografías rutinarias)

Con las radiografías es posible conocer el estado del diente, desde la corona hasta el final de la raíz, y los tejidos de la boca. De esta manera es más fácil detectar problemas no visibles de manera normal o pequeñas infecciones.

Una buena prevención surge de la combinación entre una correcta y completa higiene bucodental diaria y de las visitas frecuentes al odontólogo para hacer revisiones. ¡No lo olvides! Ponte en contacto con nosotros y protégete de la aparición de cualquier problema dental antes de que sea tarde.